Alma, un año en nuestras vidas

09-11-12

Alma, un año en nuestras vidas

Alma, 1 año en nuestras vidas...

Hoy hace un año que Alma llegó a casa. Me enamoré de ella en cuanto vi su foto entre las centenas, o peor, millares de fotos de perros con vidas tristes que hay en las webs de las protectoras y perreras.
Alma tenía su historia, quizás menos dramática que la de muchos de sus compañeros de penurias, pero nada fácil; es una perra nacida en la calle, hija de una madre callejera que había parido su camada en el monte en pleno invierno. Los encontraron cuando los 4 cachorros tenían más de un mes, bien criados y regordetes gracias a la lucha de Chispa, su mami (también felizmente adoptada). Desde entonces viviendo en la protectora con otros perros con historias parecidas o peores, llenas de indiferencia o maltrato. Dos largos años que estaban haciendo mella en su carácter juguetón y que estaban entristeciendo esos maravillosos y expresivos ojos. Fuimos a conocerla y "nos gustamos", aunque nosotros lo teníamos mucho más claro que ella. La adoptamos el 4 de noviembre de 2011, a punto de cumplir dos años. Resignada, temerosa, dejando entrever su docilidad tras el miedo. Casi no comió ni bebió en varios días pero ya buscaba las caricias, los mimos, los besos, el regazo caliente de unos "papis" humanos. No fue necesaria ni una regañina, solo refuerzo positivo y aprendió a hacer sus necesidades en la calle en pocos días. Asustadiza, su rabito entre las piernas cuando salía a la calle a pasear por su nuevo barrio, apartándose de otros perros, asustándose con los coches, los autobuses, las sombras...buscando nuestra protección constantemente. Veo ahora que quizás me pasé de besos y caricias, no todo ha sido fácil pero puedo decir que todo se va resolviendo con responsabilidad, respeto y mucho cariño. Alma ha estado 5 meses en tratamiento por "ansiedad por separación", un desorden muy frecuente y no siempre diagnosticado por el que muchos perros han vuelto a la perrera o a la calle.
No se puede obligar a nadie a querer pero cuando sucede es inevitable, el afecto que siento por Alma a mi me sale a borbotones. Alma es una perra magnífica, especial por sus orígenes y vivencias: sigue algo asustadiza, es muy sociable, cariñosa, delicada con los niños, tranquila cuando toca estar en casa, alegre. También tenía sus peculiaridades cuando llegó a nuestra familia: no sabía jugar con juguetes, ni subir escaleras, se mareaba en el coche, tenía pánico al secador de pelo...pero cada vez tenemos menos asignaturas pendientes y a pesar de que su mirada retiene ese aire melancólico con que la conocí, creo firmemente que es feliz, vive una vida cómoda, tranquila y sobre todo llena de cariño y respeto. Alma forma ya parte de nuestras vidas para siempre, y como todos los perros que he tenido me está enseñando muchas cosas buenas.
Os aconsejo de corazón que adoptéis un perro, es una experiencia maravillosa, no exenta de contratiempos, como casi todas las cosas buenas de la vida.
No quería dejar pasar este día, que para mi es el del cumpleaños de Alma, 1 año en casa y tantos lazos indisolubles ya creados, sin recordaros que un hermano de Alma sigue en la protectora a la espera de un hogar junto a otras centenas de perros y gatos que van a pasar un invierno más al frío.
Podéis entrar en el link que hay a la derecha de este post para verlos y ¿quién sabe...?.
Quien no ha querido y ha sido querido por un animal no sabe lo que se pierde, es una de esas cosas bellas de la vida...