A grande aventura de acoller: Historias de LEE JONES, ADOPTADO!

18-06-12

 

Esta mañana, me levante animada, Sábado, fuera el estres, fuera el uniforme, nada de prisas, el tiempo acompaña, son las 7, estoy genial.
No me apetecio alicatarme, mis pantalones manchados, un jersey, unas sandalias, la trenza, la correa doble, y a despertar a Lee y Lola.
Que saludo!!!!!, todas las mañanas no me salvo de besos, grititos, ladridos... todo producto del gustirrinin que les da verme.

Salimos al paseo del alcalde, Lee todo ufano y esplendido, salio raudo a regar todos los arbustos, hacia el otro lado Lola, la pequeñita, tan mona ella, pasa por debajo de la valla, y en medio del jardin me deja su regalito, y la Pomba, ay! parecen hermanos, fue detras de Lee, comprobando si hacia bien su trabajo, tanto empeño puso que recibio en todo el morro una calida lluvia dorada, esto la decidio a dar su aprobacion corriendo hacia el lado contrario, dejandome los tres como siempre con los ojos desorbitados no sabiendo para donde tirar.

Recogido el regalo de Lola, los llame para dar una vueltita a la manzana.
Increible, cruzaron a mi lado, fuimos relajados, hasta la peque, mientras aspiraba el aire matinal, ellos leian el periodico (iban oliendo todo), enterandose de todo lo sucedido en el pueblo.

Un madrugador, salio con su coche de un garaje, no me vais a creer, pero los niños se pararon para dejarle pasar, Lee, mas impaciente, como no arrancaba, decidio ir por atras del coche.
Se cerro el porton, salio a la carretera, y seguimos el paseo, SIN LEE, simplemente desaparecio, ni un sonido, nada.
No estaba muy despierta, pero tampoco tan dormida como para no verle, pero era verdad, Lee se hizo humo.
Pomba, miraba, buscaba, iba y venia, nada.
Despues de muchas llamadas, escuche un ligero sonido, DENTRO del garaje, me sente en el suelo, Pomba pegada a la puerta llorando, Lola, decidida a entrar en una casa abandonada, y yo pensando como enfocarlo.
Desde afuera del portal, mire las carterias, no tenian aun nombres, la menopausia hizo su aparicion, sudaba a chorros (quien la padece sabe), llame al primero, nada, al otro primero, nada, pues llamare a todos, pase el dedo por todossssssssss los pisos, un encantador varon escucha mi "perdone que le moleste es que mi perro esta encerrado en su garaje", contestandome con un "espere que ahora bajo, me estoy preparando para trabajar", despues de diez minutos oigo un coche, y la puerta al fin abriendose, Lee sale triunfal (menos mal que traia el rabo entre las piernas, si no se lo meto yo), le agradeci al caballero, que me contesto con un "pero ¿su perro estaba encerrado en el garaje?" "¿como?", decidi no alargar aquello, total, hasta a mi me parece estupido.

Terminamos la vuelta y nos homenajeamos con un desayuno esplendido, como el dia.

 

O avó Lee, ADOPTADO XANEIRO 2013