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BÉCKER

BÉCKER Hasta pronto, amigo Bécker:

Hoy es un día muy triste para nosotros@s. Ayer nuestro querido Bécker cruzó el charco, sufrió un ataque y pese a que se hicieron todos los esfuerzos posibles por reanimarle no pudo ser. El único consuelo que podemos tener es que se fue acompañado , protegido y querido por personas que hicieron todo lo que estaba en sus manos por él. Yo me siento profundamente triste, indignada y enfadada, sí muy enfadada. Alguien me dijo que en todo siempre hay un culpable y tiene toda la razón, siempre hay un culpable. En el caso de Bécker el único culpable fue el rastrer@ que lo abandonó enfermo en un monte para que se muriese de inanición, deseaba para él una muerte lenta y dolorosa, no le bastó con tenerlo en esas condiciones hasta que el pobre ya no podía ni caminar bien con el peso del lipoma. Ese fue el pago que tuvo Bécker por los años de servicio. Vivimos en una sociedad en la que se respeta al cazador /a que tiene 20 perros hacinados en cuadras llenas de excrementos y se tacha de loc@ a los que tenemos tres y los tratamos bien o somos casa de acogida. En la que tener un perro atado a la intemperie verano e invierno no escandaliza a casi nadie y sin embargo se ve mal que vayan sueltos a pasear. En la que nos parece un escándalo pagar una operación para salvarle la vida o esterilizar a nuestro perro pero se considera normal enterrar cachorros o abandonarlos como práctica habitual. En la que consideramos cara una consulta veterinaria sin valorar el gasto que conlleva tener una clínica y pagamos con gusto una prenda de marca confeccionada por personas en muchos casos explotadas y por menores esclavizados, o una crema que promete milagros y que para lo único que sirve es para que se lucren las grandes multinacionales cosméticas. No lo entiendo y no lo quiero entender ya que creo que si algún día lo entiendo dejaré de ser quien soy. Bécker era un perro excepcional, bueno en exceso, cariñoso , agradecido , tenía todo lo que se puede desear y aún así fue desechado como un clínex sucio. El veía a los humanos como amigos pese a que un humano cruel y despiadado solo lo vio como algo que se coge se usa y cuando ya no tiene utilidad se tira. Quiero dar las gracias de todo corazón a todas las personas que hicieron aportaciones y donaron material y comida para Bécker ( se usarán para otros casos que por desgracia no dejan de aparecer) . También quiero agradecer al equipo veterinario que lo trató hasta el final, sois los mejores y sabéis que sin vosotros no sería posible salvar tantas y tantas vidas.
Postdata para una persona especial: Puede que nosotros no lo veamos, ni nuestros hijos pero estoy segura de que nuestros nietos sí verán una sociedad más justa. Por eso aunque a veces las cosas no salgan como esperamos y no las entendamos es nuestro deber seguir adelante poniendo nuestro granito de arena para que otra realidad sea posible.
 

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